domingo, 2 de noviembre de 2014

La judería y Aljama de Bonilla de la Sierra

Ubicada en pleno corazón del Valle de Corneja, entre las serranías que se reparten al sur de la provincia de Ávila, fue ya lugar de asentamiento para distintos pueblos, como vetones, lusitanos y turdetanos, tal como ha quedado demostrado con la existencia de varios yacimientos arqueológicos, como el de Navalterrero, datados entre el 5.000 y el 1.000 antes de la era común, es decir, entre finales del Neolítico hasta la edad del Bronce.

Vista del Valle de Corneja desde Bonilla de la Sierra
No parece que existiera un núcleo poblado hasta la conquista romana, que nacería a la sombra del paso de la calzada romana que partiendo del Puerto de Villatoro atravesaba el valle en dirección a Béjar, y de la que aún hoy pueden contemplarse vestigios. El nombre de la actual localidad, Bonilla, según estudios, es posible que proceda de la derivación del nombre del asentamiento romano de “Bonna Villa”.

De la época del reino visigodo y de la dominación musulmana, al igual que otros pueblos de la zona del Valle del Tiétar y de la Sierra de Gredos, no se tienen muchas noticias, aunque presumiblemente la zona estuvo habitada debido a la riqueza forestal y ganadera. No fue hasta el siglo XI, de la mano de Raimundo de Borgoña, que Ávila y sus territorios experimentan un gran crecimiento demográfico con la repoblación procedente del norte de la península, así como de judíos venidos del otro lado de la marca media, estimulando así el comercio y un auge económico y administrativo. 

Lienzo de la antigua muralla de la Villa
Vista de la Puerta de Piedrahita, única puerta existente de la muralla
Durante el Siglo XII, debido a las continuas incursiones árabes y con el incremento de las tensiones entre la nobleza castellana, la Corona y los Concejos, se conceden estas tierras a los caballeros como premio por sus servicios en la defensa del reino frente a los musulmanes. Es en esta época cuando se cree que se comenzó la construcción de la muralla y del castillo de Bonilla. Más adelante, en el siglo XIII, Bonilla es nombrada como villa de Jurisdicción Episcopal por el Papa Honorio III, junto a Villanueva del Campillo, y alcanza su máximo esplendor político y económico, ya que la sola presencia del Obispo de Ávila garantizaba a su alrededor un gran movimiento de personas que repercutía directamente en la economía y el comercio.

Iglesia de San Martín
Vista del Castillo de Bonilla de la Sierra y del Rollo de la Villa
De las 17 juderías con las que contó la provincia de Ávila (La Adrada, Arenas de San Pedro, Arévalo, El Barco de Ávila, El Bohondón, Bonilla de la Sierra, Candeleda, La Horcajada, Madrigal de las Altas Torres, Mombeltrán, Las Navas del Marqués, Pajares de Adaja, Piedrahita, Villafranca de la Sierra, Villanueva de Gómez ,Villatoro y la propia ciudad de Ávila), la judería de Bonilla de la sierra no fue de las más importantes, aunque en los repartimientos del «servicio y medio servicio» de los judíos de Castilla de 1484,1485,1490 y 1491, la población tributó lo mismo que la de El Barco de Ávila, por lo que se puede considerar que tuvo un tamaño medio.

Se tiene constancia de la existencia de una comunidad judía en Bonilla hacia mediados del siglo XV, cuando logra tener autorización para responder ante sus propios jueces, es por tanto, cuando se le da el título de Aljama.

Es Juan II de Castilla el que más tarde concederá a la aljama el privilegio de realizar importantes transacciones comerciales. Parece que esto junto a una relativa tolerancia por parte de la población cristiana, fomentó la prosperidad de esta zona.  

Vista de la Plaza Porticada de la Villa
Sin embargo, como en otros casos, la certificación de la presencia de una judería en esta localidad, viene de los archivos de los repartos de los bienes inmuebles que la población judía dejó tras su expulsión. Así, en una carta escrita por los RRCC  al corregidor de la ciudad de Ávila y fechada en 1495, se solicita que se haga un recuento de todos los bienes que la aljama dejó a su salida:

“Don Fernando e doña Ysabel [etç].

A vos el nuestro corregidor de la çibdad de Avila, salud e graçia.

Sepades que por parte de doña Ynes de la Sierra, muger de Gutierre Pantoja, nos fue fecha relaçion que ella tenia tres mil e tresçientos e catorze maravedis de juro sobre la cabeça de pecho de los judios de Bonilla de la Sierra e que las perdio por la salida de los dichos judios fuera de los nuestros reynos al tienpo que dellos salieron por nuestro mandado. E nos suplico le mandasemos fazer valer en valençia dellos o preueer de remedio como la nuestra merçed fuese. E nos tovimoslo por bien.

Por que vos mandamos que ayays ynformaçion que bienes comunes quedaron del aljama de los judios del dicho lugar de Bonilla de la Sierra e quien e quales personas tovieron maravedis algunos de juro e de por vida firmados en la cabeça del pecho e serviçio e medioserviçio e carniçeria e vino judiego del dicho lugar de Bonilla e fagades vender e vendades todos e qualesquier bienes comunes que quedaron en el dicho lugar de los dichos judios e los rematades a quien mas por ellos dieren e de los maravedis que fueron vendidos de / llos e repartades a la dicha doña Ynes de la Serra e a las otras personas que asy tovieren juros por rata a cada vno dellos lo que ovieren de aver a respeto de los maravedis de su sytuaçion. E de los dicho vienes que asy se vendieren e conpraron a cada vno repartido en la manera que dicha es, e les fasemos merçed e graçia e donaçion pura e perfecta no revocable que es dicha entre biuos en enmienda e satisfacçion del dicho juro sytuado. E fazemos sanos e de paz los dichos bienes comunes a qualesquier personas que los conpraren para que los ayan e gozen dellos e puedan faser dellos e de cada vna cosa e parte dellos todo lo que quisieren e por bien tovieren como de cosa suya propia libre e quita avida de justo e derecho titulo. E a las tales conpradores entregad la posesyon real atual vel casy de los dichos bienes para que no sean dellos despojados en tienpo alguno ni por alguna manera syn primero ser sobre ellos oydos e vençidos por fuero e por derecho ante quien e como devan. Para lo qual vos damos poder conplido por la presente. E no fagades ende al Dada en la villa de Madrid a XXII dias del mes de hebrero etç. Yo el rey. Yo la reyna.

Yo Juan de la Parra secretario del rey e de la reyna nuestros señores la fiz escreuir por su mandado. Rodericus, doctor.”

En cuanto a la localización de la judería en Bonilla, de momento no se han encontrado ni documentos ni restos que atestigüen su ubicación, por lo que todo lo que se pueda indicar son simplemente suposiciones.
Tampoco conocemos cual era la base económica de la población judía, aunque posiblemente, el ganado lanar, así como la industria maderera y el comercio fuesen sus principales fuentes de riqueza.

Ver Judería de Bonilla de la Sierra en un mapa más grande

 Bibliografía:

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